Anemia

      
         La Anemia es una alteración de la sangre en la cual los glóbulos rojos – eritrocitos o hematíes – son inferiores en número o tamaño a lo que sería normal, presentan poca hemoglobina, o muestran alteraciones que afectan a su funcionamiento. Cualquiera de estas causas impide el transporte necesario de oxígeno a las células del cuerpo o el anhídrido carbónico desde cualquier célula a los pulmones.
      La falta de oxígeno en los tejidos corporales puede causar diversos problemas corporales, dependiendo del tipo de anemia que se trate y el grado que esta presente. Los trastornos pueden variar desde ser leves hasta poner en peligro la vida del afectado.
      Los glóbulos rojos son las células de la sangre que le proporcionan su color rojo. La función principal de los glóbulos rojos es el transporte del oxígeno desde los pulmones a las células. Para transportar el oxígeno cuentan con un componente llamado hemoglobina.
     La hemoglobina, proteína compleja que contiene hierro, es el componente principal de los glóbulos rojos o eritrocitos. La función de la hemoglobina es transportar el oxígeno desde los pulmones a las células de los diferentes tejidos corporales. Para ello la hemoglobina se combina con el oxígeno convirtiéndose en oxihemoglobina. Una vez descarga el oxígeno en la células, recoge el dióxido de carbono y lo lleva a los pulmones, convirtiéndose en carboxihemoglobina.

       Los niveles de hemoglobina en los glóbulos rojos deben ser altos para que puedan combinarse con el oxígeno. Los niveles de hemoglobina están relacionados con la cantidad de hierro en el cuerpo. Cuando, por diferentes razones, existe poco hierro, se produce una deficiencia de hemoglobina que origina ciertos tipos de anemia, como la anemia ferrogénica. Otras veces las alteraciones en la estructura de la hemoglobina producen también ciertos tipos de anemia, como la anemia de células falciformes.

       Los glóbulos rojos tienen una vida media de unos cuatro meses. Después de su muerte, en el bazo y en el hígado, el hierro es liberado y reaprovechado para la formación de los nuevos glóbulos rojos que se producen en la medula espinal. Alteraciones en la medula o una producción de glóbulos rojos más baja que su propia destrucción es también responsable de ciertos tipos de anemia, como la anemia hemolítica.
Tipos de Anemia: 
– Anemia por falta de hierro (Anemia ferropénica): Es la forma más común de anemia. Debido a la falta de hierro, el organismo no produce suficientes glóbulos rojos. 
– Anemia por falta de vitamina B12: Niveles bajos de esta vitamina son los responsables de la enfermedad. 
– Anemia por mala absorción de la vitamina B12 ( Anemia perniciosa) El organismo carece de la sustancia adecuada para la absorción de esta vitamina. 
– Anemia por falta de ácido fólico: Niveles bajos de este componente producen anemia. En realidad se trata de un tipo de anemia megaloblástica en la que se produce agrandamiento de los glóbulos rojos por deficiencia de ácido fólico. 
– Anemia por enfermedades crónicas : Ciertas enfermedades producen niveles bajos de hierro o destrucción avanzada de los glóbulos rojos, ocasionando anemia. 
– Anemia por perdida avanzada de glóbulos rojos. (Anemia hemolítica) . La producción de glóbulos rojos en la medula ósea es incapaz de compensar esta perdida y se produce un déficit de hematíes. 
– Anemia por incapacidad productiva de la medula ósea: (Anemia aplásica secundaria) La medula ósea esta lesionada y no puede producir ningún tipo de célula sanguínea. 
– Anemia por agrandamiento de los glóbulos rojos (Anemia megaloblástica) Los glóbulos rojos se hacen más grandes de lo normal y no funcionan bien. 
– Anemia por glóbulos rojos en forma de media luna (Anemia de células falciformes) alteraciones genéticas de la hemoglobina producen cambios en la forma de los glóbulos rojos que impide su normal funcionamiento.
Síntomas:
     Los síntomas de la anemia dependen del tipo de anemia que se trate, pero, en general, podemos mencionar algunos síntomas que podrían aparecer en todos ellos:
– Fatiga continuada
– Debilitamiento del sistema inmunitario
– Cabello en mal estado
– Uñas frágiles
– Sensación de hormigueo en las manos o en los pies
– Perdida del apetito 
– Color pálido de la piel
– Ritmo cardíaco irregular
Insomnio 
– Trastornos menstruales
– Mayor posibilidad de infección de las heridas
Alimentos buenos y malos para la anemia.
       La Anemia se produce principalmente por una falta de hierro o una mala absorción de este componente. Una alimentación rica en alimentos que contengan mucho hierro será la forma más adecuada para prevenir la anemia. Una vez el cuerpo se encuentre bajo esta enfermedad, tal vez el uso de alimentos con mucho hierro ya no será suficiente para curar la anemia y se precisará de la utilización de complementos.
Entre los principales alimentos ricos en hierro tenemos:
– Alimentos animales: el hígado, la carne roja, el pescado azul y los mariscos.
– Alimentos vegetales : legumbres, verduras verdes y cereales integrales.
Tipos de hierro
      El hierro procedente de fuentes animales se absorbe con más facilidad que el procede de fuentes vegetales. Mientras el hierro ” hemo ” , procedente de las carnes, se absorbe en un 30 %, el hierro ” no hemo “, procedente de los vegetales, se absorbe tan solo en un 10 %. Sin embargo, se ha comprobado que la vitamina C ayuda a mejorar la absorción del hierro que procede de fuentes vegetales. Por lo tanto, comer alimentos ricos en vitamina C ayudara a absorber más hierro de los alimentos.
      Los nutriólogos recomiendan que se debería comer un mínimo de 75 mg de vitamina C en cada comida ( 75 mg de vitamina C se encuentran, por ejemplo, en una taza de jugo de naranja, de piña o de papaya, en una taza de col o de fresas. Es conveniente en los vegetarianos acompañar las comidas con ensaladas de tomate, comer pepino crudo, dátiles, cítricos o alimentos del grupo de las coles).
      Aunque no exista deficiencia de hierro, La falta de algunas vitaminas impide la absorción de hierro, tal como ocurre con la vitamina B12 y el ácido fólico. Por lo tanto comer alimentos ricos en vitamina B12 o ácido fólico será una manera de prevenir la anemia.
Entre los alimentos ricos en vitamina B12 tenemos:
– Alimentos de origen animal como el hígado, la carne y ciertos pescados. También la leche y sus derivados.
– Los alimentos vegetales contienen muy poca cantidad, a no ser que se les haya añadido esta vitamina. 
Entre los alimentos ricos en ácido fólico tenemos:  

– Alimentos animales: hay pocos alimentos que contengan esta vitamina si exceptuamos el hígado.

– Alimentos vegetales: entre estos hay que mencionar las legumbres, los cereales integrales, las verduras de hoja verde y ciertas frutas.

Alimentos “malos” para la anemia:

      Hay ciertos alimentos que no resultan aconsejables para la anemia porque interfieren en la absorción del hierro.

Los taninos ¿ Es bueno el té para la anemia ?

     Aunque el té, especialmente el te verde, sea una de las plantas con más contenido en hierro, la presencia de taninos , que bloquean la absorción de hierro, hace que esta planta no sea adecuada, sino más bien perjudicial para los enfermos de anemia. Otras plantas no adecuadas por su contenido en taninos son, por ejemplo: café, tomillo, uva de oso, salvia, lentisco, salicaria, poleo o la rosa canina.

     No se deben beber infusiones de estas plantas durante las comidas si se presentan niveles bajos de hierro. Es mejor dejar pasar una hora después de comer antes de beberlas.

      La leche y sus derivados bloquean la absorción de hierro vegetal (hierro no hemático) aunque no bloquean el hierro procedente de alimentos de procedencia animal (hierro hemático). Mejor tomar la leche fuera de las comidas.

Lista de Alimentos Ricos en Hierro


– Hígado: Hígado de pollo, de ternera, de cerdo de pavo, de cordero, etc. Patés confeccionados con hígado.

– Carne roja, especialmente ternera, pavo, cerdo

– Frutos secos y frutas deshidratas: almendras, nueces, pasas, avellanas, pistachos, pipas de girasol, etc.

– Legumbres; especialmente los garbanzos, los frijoles, las lentejas, las habas, los guisantes, la soja, etc.

– Verduras verdes : espinacas, coles, coles de Bruselas, alcachofas, bróculi, acelgas.

– Cereales: Especialmente los cereales preparados para el desayuno que contienen hierro añadido. Los cereales integrales son muy ricos en hierro, como la avena, la cebada, el arroz, el trigo, etc.

– Melaza negra

– Chocolate

– Aceitunas

– Frutos deshidratados: ciruelas, pasas, dátiles, albaricoques, etc.

– Mariscos: calamares, mejillones, almejas, langostinos, camarones, ostras, caracoles, etc.
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